jueves, 10 de octubre de 2019

Cómo proceder ante una fuga de agua sobre el parquet:




Uno de los mayores enemigos de nuestro pavimento de madera o imitación (laminado) es el agua.
Es raro el piso que no tiene una fuga de agua por causa de una bajante obstruida, una cañería que revienta o una junta defectuosa en una calefacción que pierde agua.

Suelo escribir sobre las cosas que me ocurren y ahora he tenido una fuga importante en mi casa. A parte de tirarme de los pelos y eso, he aprovechado para probar diferentes cosas a fin de poder contároslas a vosotros.

En mi caso ha sido una más que cuestionable instalación de desagüe en mi ducha, unida a una pendiente insuficiente en la cañería de desagüe. A parte de destrozarle el techo al vecino de abajo en su baño, la fuga ha provocado que el agua empape la solera (el suelo de cemento de mi casa) y el lamparquet que había sobre ella. Una vez que el techo del vecino se saturó, se empezó a deformar mi madera y a levantarse.

El rodapié se infla y se separa de la pared y te comienzas a tropezar con las tablas de madera que ya no caben en su espacio y se curvan intentando salir de el.



Pues vamos al meollo, ¿qué podemos hacer para minimizar los daños?

Si el accidente es que se te ha caído un cubo de agua en el parquet, coge la ropa de la cama más próxima, tirala sobre el agua, la recoges y la metes a la lavadora. El resto lo quitas con un trapo y si lo haces rápido la madera no llegará a empaparse y lo único que tendrás que hacer es un programa de lavado. Si no, verás como el agua penetra, se deforma tu suelo y.. te toca arreglarlo, con su consiguiente gasto y molestias.

Cuando digo la ropa de la cama, podéis sustituirlo por lo más grande y absorbente que tengáis a mano. Yo en una obra uso el polvo del serrín que es mucho más eficaz.

Si la fuga es un reventón de cañería, instalación defectuosa o en definitiva, algo que puede que no veamos a simple vista en el momento preciso, nuestra madera se dañará. Cuanta más agua se vierta más se extenderá el daño y más crecerá en dimensiones cada tabla.



Evidentemente lo más importante es arreglarlo, que cese el vertido. Una vez que esto es así podemos emplear diferentes métodos para secarlo:

1º Deshumidificadores. Estos aparatos funcionan al revés que un ventilador. Meten el aire húmedo en una membrana porosa que retiene el agua y esta cae por su peso en un recipiente. A medida que secamos el aire, este retira la humedad de la madera y de la estructura.
Son muy aconsejables para grandes fugas.

2º Calefacción eléctrica. A las estufas eléctricas se las conoce como calefacción seca.
Son muy útiles para fugas puntuales concentradas, la mayoría.
Trabajan a varios niveles: desecan el ambiente una barbaridad, con lo que acompañadas de ventilación son muy eficaces para secar la parte más dañada. Al calentar una superficie que en principio es impermeable, posibilitamos que el agua sea capaz de atravesar los micro poros que todo material tiene, haciendo que el agua almacenada en el hormigón o ladrillos aflore; Es un proceso similar al que hace que una botella de agua fría “sude” en verano y siempre la encontremos empapada por fuera. En un tercer nivel, no menos importante el calor de la estufa seca la madera y esta al estar caliente se empapa inmediatamente y retira más agua de la estructura.

De esta forma, con una sencilla estufa podemos calentar las zonas del perímetro más afectadas y reducir el tiempo necesario para poder arreglar el desperfecto pues no se debe arreglar hasta que todo está completamente seco. De no secarlo, la reparación absorbe el agua y se vuelve a deformar.

3º Retirar las tablas más deformadas o que se han levantado. Esto es bueno porque permitimos que en la zona más dañada la estructura tenga un respiradero y porque las tablas más húmedas dejan de estar tan comprimidas y se producen menos daños.

4º En el caso de que nuestro pavimento sea de madera, no un laminado o vinílico, es una buena idea retirar el barniz de la zona dañada, si ya sabemos seguro que el único arreglo es lijarla y barnizarla.
De esta forma permitimos que la madera pueda transpirar completamente y reducir los daños y el tiempo de secado total.

5º Ventilar. Hemos de procurar ventilar mucho, sobre todo en las estaciones cálidas y a partir del mediodía. La temperatura es tan alta y la humedad ambiental tan baja que seca a un ritmo muy rápido. Es de lo más eficaz.

6º Quitar el zócalo (rodapié). La humedad se concentra en la zona aledaña a la pared, si no quitamos el zócalo se retrasa el secado. Aunque lo pongo lo último quizás sería lo primero que hemos de hacer.


En el caso concreto de un laminado u otro tipo de imitación así como de los multicapas (flotantes), debemos de retirar la parte mas afectada para permitir que la estructura seque pues al contrario que la madera, este material no ayuda nada a secarlo. Si la humedad se mantiene debajo, se forman hongos, con esporas peligrosas para la salud y tarda en secar muchísimo. La opción más aconsejable es montar y desmontar o substituir una vez seco el suelo.



Supongo que si os ha pasado esto una o varias veces hayáis llegado a pensar que la madera es un problema pero quiero que consideréis lo siguiente:

-La madera os avisa donde está la fuga y por donde se ha extendido.
-La madera absorbe la humedad de la solera porque es higroscópica (se comporta como una esponja que absorbe la humedad). De esta manera contribuye a sacar la humedad de la estructura.
-La madera contiene sustancias naturales, como los taninos que la protegen de la afloración de hongos, limitándose estos a las zonas más húmedas.

Por último me gustaría contaros que existen aparatos para saber la humedad, de diferentes tipos llamados higrómetros. Un profesional que se precie de serlo lo ha de tener siempre. Una forma sencilla de verificar si el parqué está húmedo es poner un vaso lleno de sal boca abajo en la zona. Se deja un día y se observa si la sal se ha empapado. La madera también nos avisa, en cuanto empieza a secar, su tamaño decrece y empiezan a verse separaciones en las tablas, el rodapié que se separaba de la pared muy curvado, comienza a acercarse a ella.
En el mercado tenéis detectores de fugas que se colocan en el suelo de cocinas, baños o cuartos de instalaciones y actualmente puedes encontrar modelos que te avisan al móvil. Una buena inversión si es algo frecuente.

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