jueves, 5 de diciembre de 2019

¿Por qué ya no ofrezco barnices de poliuretano o urea a mis clientes?

Controvertido tema este, no suele granjear muchas amistades pero de todas formas voy a contar la verdad, o al menos "mi verdad"

Cuando apenas era un adolescente e hice algo más que pasar una escoba a un trabajo de mi padre, pude constatar dos cosas, que ese duro y extraño trabajo me agradaba, era casi mágico lijar un barniz deteriorado y ver cómo era la madera realmente.

Por otra parte más allá del esfuerzo físico me llamó la atención lo horroroso que era trabajar con los barnices, eran irritantes, tosías como si se te fuera a salir la tráquea y llorabas sin poder ver nada. No hace falta ser muy listo para comprender que esto en una casa con personas viviendo, y nosotros mismos aplicándolo tenía que ser un despropósito.

Pececitos panza arriba, pequeños canarios exiguos, perros que lloraban (los perros no tienen glándulas lacrimales) personas que no toleraban el olor porque les duraba meses... quejas, descrédito.

Cuando crecí me dió por estudiar, algo, no mucho y elegí la arquitectura técnica. Me pareció una forma de intentar concienciar a los trabajadores de que se protejan, cosas de la edad supongo, un aparejador realmente es un señor muy atareado y que bastante tiene con coordinar la obra.
Eso al menos me hizo concienciarme acerca de las normativas, su aplicación, su por qué y sobre todo, sus trampas, sus subterfugios.

También me acostumbré a leer las etiquetas de los productos y si era posible sus fichas técnicas. Eran como un pequeño manual de lo que se podía o no hacer, en qué condiciones y con qué propósito.

Como mínimo era llamativo que en todos los productos que aplicaba mi padre, aparecía "sólo apto para uso industrial, sólo apto para lugares ventilados" Pero bueno: si no se pueden ni abrir las ventanas y no puede hacerse hasta que se pueda pisar, eso es imposible. El barniz no se extendería correctamente, se quedaría arrugado. Si el calor lo afecta, y aquí hace bastante calor, quedaría plagado de granitos... Un urea en invierno y con humedad no seca nunca, y en verano con las ventanas abiertas yo personalmente solo lo puedo aplicar con una espátula, será que soy muy torpe...

Lo peor de estos materiales sin embargo, no eran lo insufribles que son en cuanto a sus emanaciones, era la incertidumbre de si harías bien tu trabajo y a parte habría una considerable dosis de suerte.
Demasiado calor, demasiado frío, un ph inadecuado, taninos y aceites esenciales, siliconas ácidas, ceras, aceites, corrientes de aire, calefacciones, había un sin fin de factores imprevisibles, a veces, que hacían desmerecer tu trabajo que me pareció, una muy mala idea desde cualquier punto de vista.

Tras probar los barnices al agua y aceites, pude constatar que los acabados eran mucho más previsibles, estables, exigían bastante más trabajo pero podías garantizar la calidad, a la par que evitabas las molestias para el cliente y para ti mismo; cómo no darles una oportunidad.

Después de trabajarlos e ir reduciendo casi al mínimo nuestros trabajos con disolvente, hará algo más  de dos años que los sacamos del catálogo.

La oportunidad de ver estos trabajos al cabo de los años y comparar su envejecimiento con los que usábamos antes en los pisos, nos hicieron ver que no estábamos haciendo lo correcto. El constatar que incluso los clientes que quedaron menos convencidos pues desconfiaban de su duración te los vuelven a pedir, no solo por sus ventajas con respecto a los olores, ytiempos de secado, sino por cómo les están resultando era incontestable.

En cuanto a las normativas... Si claro que todos los productos son legales, cumplen su nivel de voc (cov) o formaldehído  por los pelos. Pero, uno a uno, su suma, dar varias capas o combinarlos seguramente no. Echarles un fluidificante, antisilicona, retardador, etc. ya os digo seguro que no, eso es veneno concentrado. Si se impregnan los paramentos , los tejidos, y las ventanas son estancas, el cliente puede pedir que les venga una empresa con un espectrómetro de gases y ¡oh! sorpresa, eres un delincuente, y las responsabilidad es solo tuya ¿no leiste la etiqueta? Esto no es serio y lo que falla es claramente nuestra normativa, no nos protege, siempre va a remolque de la de los paise más avanzados, y eso es un desfase importante en años y un detrimento en lo que debieran ser: un garante del buen proceder y una protección del ciudadano.

jueves, 10 de octubre de 2019

Cómo proceder ante una fuga de agua sobre el parquet:




Uno de los mayores enemigos de nuestro pavimento de madera o imitación (laminado) es el agua.
Es raro el piso que no tiene una fuga de agua por causa de una bajante obstruida, una cañería que revienta o una junta defectuosa en una calefacción que pierde agua.

Suelo escribir sobre las cosas que me ocurren y ahora he tenido una fuga importante en mi casa. A parte de tirarme de los pelos y eso, he aprovechado para probar diferentes cosas a fin de poder contároslas a vosotros.

En mi caso ha sido una más que cuestionable instalación de desagüe en mi ducha, unida a una pendiente insuficiente en la cañería de desagüe. A parte de destrozarle el techo al vecino de abajo en su baño, la fuga ha provocado que el agua empape la solera (el suelo de cemento de mi casa) y el lamparquet que había sobre ella. Una vez que el techo del vecino se saturó, se empezó a deformar mi madera y a levantarse.

El rodapié se infla y se separa de la pared y te comienzas a tropezar con las tablas de madera que ya no caben en su espacio y se curvan intentando salir de el.



Pues vamos al meollo, ¿qué podemos hacer para minimizar los daños?

Si el accidente es que se te ha caído un cubo de agua en el parquet, coge la ropa de la cama más próxima, tirala sobre el agua, la recoges y la metes a la lavadora. El resto lo quitas con un trapo y si lo haces rápido la madera no llegará a empaparse y lo único que tendrás que hacer es un programa de lavado. Si no, verás como el agua penetra, se deforma tu suelo y.. te toca arreglarlo, con su consiguiente gasto y molestias.

Cuando digo la ropa de la cama, podéis sustituirlo por lo más grande y absorbente que tengáis a mano. Yo en una obra uso el polvo del serrín que es mucho más eficaz.

Si la fuga es un reventón de cañería, instalación defectuosa o en definitiva, algo que puede que no veamos a simple vista en el momento preciso, nuestra madera se dañará. Cuanta más agua se vierta más se extenderá el daño y más crecerá en dimensiones cada tabla.



Evidentemente lo más importante es arreglarlo, que cese el vertido. Una vez que esto es así podemos emplear diferentes métodos para secarlo:

1º Deshumidificadores. Estos aparatos funcionan al revés que un ventilador. Meten el aire húmedo en una membrana porosa que retiene el agua y esta cae por su peso en un recipiente. A medida que secamos el aire, este retira la humedad de la madera y de la estructura.
Son muy aconsejables para grandes fugas.

2º Calefacción eléctrica. A las estufas eléctricas se las conoce como calefacción seca.
Son muy útiles para fugas puntuales concentradas, la mayoría.
Trabajan a varios niveles: desecan el ambiente una barbaridad, con lo que acompañadas de ventilación son muy eficaces para secar la parte más dañada. Al calentar una superficie que en principio es impermeable, posibilitamos que el agua sea capaz de atravesar los micro poros que todo material tiene, haciendo que el agua almacenada en el hormigón o ladrillos aflore; Es un proceso similar al que hace que una botella de agua fría “sude” en verano y siempre la encontremos empapada por fuera. En un tercer nivel, no menos importante el calor de la estufa seca la madera y esta al estar caliente se empapa inmediatamente y retira más agua de la estructura.

De esta forma, con una sencilla estufa podemos calentar las zonas del perímetro más afectadas y reducir el tiempo necesario para poder arreglar el desperfecto pues no se debe arreglar hasta que todo está completamente seco. De no secarlo, la reparación absorbe el agua y se vuelve a deformar.

3º Retirar las tablas más deformadas o que se han levantado. Esto es bueno porque permitimos que en la zona más dañada la estructura tenga un respiradero y porque las tablas más húmedas dejan de estar tan comprimidas y se producen menos daños.

4º En el caso de que nuestro pavimento sea de madera, no un laminado o vinílico, es una buena idea retirar el barniz de la zona dañada, si ya sabemos seguro que el único arreglo es lijarla y barnizarla.
De esta forma permitimos que la madera pueda transpirar completamente y reducir los daños y el tiempo de secado total.

5º Ventilar. Hemos de procurar ventilar mucho, sobre todo en las estaciones cálidas y a partir del mediodía. La temperatura es tan alta y la humedad ambiental tan baja que seca a un ritmo muy rápido. Es de lo más eficaz.

6º Quitar el zócalo (rodapié). La humedad se concentra en la zona aledaña a la pared, si no quitamos el zócalo se retrasa el secado. Aunque lo pongo lo último quizás sería lo primero que hemos de hacer.


En el caso concreto de un laminado u otro tipo de imitación así como de los multicapas (flotantes), debemos de retirar la parte mas afectada para permitir que la estructura seque pues al contrario que la madera, este material no ayuda nada a secarlo. Si la humedad se mantiene debajo, se forman hongos, con esporas peligrosas para la salud y tarda en secar muchísimo. La opción más aconsejable es montar y desmontar o substituir una vez seco el suelo.



Supongo que si os ha pasado esto una o varias veces hayáis llegado a pensar que la madera es un problema pero quiero que consideréis lo siguiente:

-La madera os avisa donde está la fuga y por donde se ha extendido.
-La madera absorbe la humedad de la solera porque es higroscópica (se comporta como una esponja que absorbe la humedad). De esta manera contribuye a sacar la humedad de la estructura.
-La madera contiene sustancias naturales, como los taninos que la protegen de la afloración de hongos, limitándose estos a las zonas más húmedas.

Por último me gustaría contaros que existen aparatos para saber la humedad, de diferentes tipos llamados higrómetros. Un profesional que se precie de serlo lo ha de tener siempre. Una forma sencilla de verificar si el parqué está húmedo es poner un vaso lleno de sal boca abajo en la zona. Se deja un día y se observa si la sal se ha empapado. La madera también nos avisa, en cuanto empieza a secar, su tamaño decrece y empiezan a verse separaciones en las tablas, el rodapié que se separaba de la pared muy curvado, comienza a acercarse a ella.
En el mercado tenéis detectores de fugas que se colocan en el suelo de cocinas, baños o cuartos de instalaciones y actualmente puedes encontrar modelos que te avisan al móvil. Una buena inversión si es algo frecuente.

domingo, 30 de junio de 2019

El mundo del parquet ha cambiado y nosotros con él:

Uno de los primeros trabajos que hice tras jubilarse mi padre en el cambio de milenio fue este bonito palomar castellano reconvertido en vivienda situado en Villanubla.

La colocación la realizó él, con bastante esfuerzo pues no es una colocación muy habitual.
Desgraciadamente la solera de hormigón era muy mala, me consta que pidió que la solaran para que quedara mejor aislado y más firme el pegado, pero no fue así.

Exterior del inmueble y sus humedades


El edificio no está correctamente aislado en su exterior y las humedades en la cara expuesta a las lluvias son frecuentes y ocasionan daños a la madera.

Hace más de quince años arreglamos varias habitaciones y las barnizamos como se nos enseñó, con dos manos de urea y acabado en poliuretano y repegando todas las tablas sueltas con cola vinílica blanca, la habitual.

Habitaciones barnizadas hace 17 años con dos manos de urea y poliuretano


No fue un mal acabado para aquella época, con las máquinas que se usaban y las técnicas y productos con los que contábamos.

Siendo crítico con el resultado, no ha envejecido muy mal dadas las condiciones pero se nota como el urea se ha tornado blanquecino, añadiendo opacidad a la madera, con lo que ha perdido buena parte de su contraste y el color de las tablas se ve demasiado uniforme.
Por otra parte el lijado me pareció mejorable, creo que la experiencia nos ha hecho mejores en eso y por otra parte las pulidoras que usamos ahora mejoran el acabado enormemente.

Aspecto de las habitaciones barnizadas en la actualidad y del distribuidor que no se lijó


En estos días hemos tenido que restaurar tres estancias afectadas de humedades y el distribuidor anular que las comunica.

No puedo usar las mismas técnicas de lijado y materiales que usé antaño pues sería más que extraño no hacerlas mucho mejor si puedo y podemos. Este mundo del parquet ha cambiado mucho en estos años y lo ha hecho francamente para mejor, por mucho que algunos se empeñen en trabajar como hace treinta años.

La madera se había despegado mucho en la parte más expuesta a la lluvia, llevamos dos años haciendo mediciones en la madera con un higrómetro y nunca tiene la humedad requerida, que aquí es entorno al 7%.

El cliente nos pidió que lo hiciéramos de todas formas así que pensamos en usar un consolidante higro endurecedor, que a la vez que pegaba muchas tablas y mejoraba el aislamiento, lo hacía extrayendo agua de la estructura, lo cual nos pareció muy indicado.

Producto consolidante reaccionando con la humedad


En los sitios donde no funcionó hicimos lo más usual, levantarlas y pegarlas pero con una cola sin agua, que mejorara el agarre y el aislamiento. En nuestra tierra las colas elásticas son mucho más versátiles y eficientes que las vinílicas (cola blanca) que usábamos antes.

Repegado de tablas 


Podríais pensar que vaya despropósito arreglar algo que inevitablemente ha de estropearse otra vez, pero me gustaría que considerarais un aspecto muy importante:
Lo colocó mi padre hace más de trenta años, cada vez que se estropea, se arregla y queda perfecto o incluso mejor.

Afinando (pasando la lija fina)


Ahora podemos usar productos mucho más seguros para vuestros hogares sin químicas agresivas que molestan al cliente y pueden poner en riesgo su salud. En este caso se optó por un poliuretano al agua.

Si hubiéramos puesto un laminado cada vez que se estropeara, habría que haberlo cambiado entero, mucho más caro que cualquiera de nuestros trabajos aquí pues no tienen arreglo, su arreglo es tirarlos y poner otro; por otra parte cubrir humedades con plásticos fomenta la proliferación de hongos y sus peligrosas esporas. Se retarda mucho el secado con lo cual se agravan los daños producidos por el agua y su peligrosidad para nuestra salud.









Para el acabado se optó por poliuretano al agua, aunque un aceite o una cera dura (nada que ver con la de las droguerías) también hubieran sido acabados recomendables, en cuanto a su correcto envejecimiento y baja toxicidad e incluso podemos teñirlo de otro color.


miércoles, 13 de febrero de 2019

Colocar laminado sobre parquet.

Las normas de edificación impiden colocar un parquet laminado sobre un parquet de madera. De todas formas es algo que demandan muchos clientes y está en manos del profesional el hacerlo o no.

Yo personalmente me niego y explico al cliente que no es una superficie adecuada, sobre todo cuando ya está muy suelto. Uno de los secretos de que el montaje de un laminado sea duradero es que la base sea firme y plana, y en estos casos no lo es.

A parte en caso de una fuga de agua, una situación muy frecuente, tenemos tres problemas: el laminado hay que cambiarlo. Hemos de reparar la madera, quitarla o esperar a que seque. Y por último si no lo hacemos se crían hongos en la madera que no puede evacuar el agua y su medio de reproducción, las esporas, son a veces extremadamente tóxicas y peligrosas para personas mayores o patologías que conllevan bajas defensas en el organismo. Yo retiro a menudo laminados afectados de humedad y las colonias que veo bajo ellos me impedirían montarlo en mi casa, sinceramente. Eso asusta.


Retirada de cemento en roza, nivelación y reconstrucción con madera.

En el caso de esta obra el cliente nos llamó para arreglar un laminado dañado por una fuga. Era de una calidad pésima y le recomendé que le buscara un sitio en el vertedero pues se había destrozado y era de baja calidad, imposible de reparar y encontrar el modelo exacto; el suelo a la basura.

Curiosamente encontramos debajo una madera que identificamos como jatoba en doble espiga oblicua, muy deteriorada pero con un espesor casi completo.




El formato original era un roble en espiga simple, de corto formato con cenefas sobre una solera no muy compacta con una calefacción central bastante mal diseñada, los pisos superiores son un infierno. Todos las parquets se han soltado mucho en el edificio y el antiguo dueño lo sustituyó por la jatoba pensando que era la madera.

No era la madera, es la suma de la solera poco compacta, la cola de vinilo, que no soporta deformaciones y esa terrible calefacción, que está pidiendo a gritos un intercambiador de calor.

El antiguo dueño sufrió otra fuga y el parquet se despegó y se deterioró porque el barniz era de una calidad pésima, la cola otro tanto... y perdió su fe en la madera y colocó el laminado encima.

Nuestro cliente nos llamó y hemos intentado recuperar el valor de este pequeño tesoro que es la jatoba.
Fue complicado pues tapar una madera aún húmeda con un plástico conlleva que la humedad tarda en salir más y la madera se retuerce y se despega brutalmente. También se crían hongos pero resulta que las maderas tropicales como esta los resisten.

Por una vez quitamos un plástico para descubrir un material noble. Pero ahora lo hemos tratado como se merece, con colas y barnices de máxima calidad.







No tapes un material noble y reparable con un plástico, sería como forrar una obra de arte y no vas a sacar nada bueno de ello. Por eso las normas de edificación lo prohíben. Solo has de buscar un profesional que sea capaz de darle una nueva vida, frente a la solución sencilla, sobre todo para él, de forrarla con el laminado y no molestarse en arreglarlo, algo que exige conocimiento, dedicación y materiales de calidad.