domingo, 15 de mayo de 2016

10 razones por las que prefiero el poliuretano al agua.

1. Los barnices tradicionales, ureas, nitrocelulósicos o poliuretanos amarillean mucho por efecto del sol. La belleza de una madera depende de que el barniz sea transparente e incoloro. Si lo que queremos es que se vea hermosa por más tiempo debemos recurrir a aceites, ceras o poliuretanos al agua.

2. Un barniz para madera debe ser elástico pues las dimensiones de la madera varían según la humedad. Los barnices tradicionales al ser muy duros se cuartean, sobre todo el urea. 
Que un barniz sea duro, cosa que muchos pedís, no es ni mucho menos aconsejable porque aunque se raye menos, el aspecto general suele terminar siendo desastroso, mucho peor que unos arañazos.
En ese sentido los barnices al agua de calidad tienen una dureza suficiente y son muy elásticos.

Barniz urea cuarteado y blanco sobre tarima de grapia
Urea formol, el barniz más usado en España y el más duro y sin embargo el que peor envejece.
3. La cantidad de disolventes en los barnices de toda la vida es exagerada y nada adecuada para un entorno doméstico. En legislaciones más concienciadas y avanzadas que la española, no se permite el uso de estos barnices pues está probado que afectan a la salud humana muy negativamente.

4. Los ureas y poliuretanos, sobre todo estos últimos se ven afectados por contaminaciones de grasas o cambios de ph, aceites naturales de la madera, temperaturas bajas o altas, corrientes de aire, disolventes, etc. con lo que el acabado perfecto es muy difícil de conseguir. Son frecuentes los cráteres, brochazos que no esparraman, granitos frente a ventanas, reacciones raras frente a la cocina y decenas de cosas por el estilo.
Estos fenómenos se dan mucho menos con los barnices al agua y tienen una más fácil solución en caso de producirse. Son mucho más estables químicamente.

ojos de pez o cráteres por reacción química adversa en urea
Cráteres por contaminación ácida, típica de las siliconas.
5. Los barnices tradicionales plastifican la madera, enterrando su textura y dibujos bajo una capa gruesa de barniz. Eso desde un punto de vista estético no es nada deseable pues hace perder a la madera su aspecto natural y buena parte de su belleza.
Gracias a que quedan mucho más claros, los parquets barnizados con poliuretano al agua, no tienen que ser limpiados tan a menudo como los tradicionales, mucho más oscuros, lo que facilita que se vea el polvo.

6. Los barnices al agua, ceras y aceites no penetran tanto en la madera y eso hace que lijarlos produzca menos pérdida de material. 
Usando los barnices más avanzados, tendremos más lijados posibles y eso es un ahorro pues el número de lijados en un parquet es limitado, sobre todo en un multicapa (parqué flotante)

7. Otro tema relacionado con la seguridad es que los barnices al agua no arden, ni explotan ni producen deflagraciones. Los poliuretanos tradicionales cuando secan desprenden gases altamente inflamables y bajo ciertas circunstancias pueden entrar en combustión.

Zona nueva y vieja acusada diferencia de contraste y color poliuretano
Acusada diferencia entre zona vieja y recién lijada donde se aprecie lo amarillo que se pone un barniz tradicional con el paso del tiempo
8. Los barnices al agua, aceites y ceras son arreglables por zonas y se pueden rebarnizar sin problemas. Rebarnizar un poliuretano es una lotería, lo mismo queda perfecto que nos arrepentimos de haberlo hecho.
Si se lija una habitación de un piso con barniz tradicional siempre hay una diferencia muy acusada en el tono.

9. Hacer parte de la casa mientras vivimos en ella es sólo posible con los barnices modernos. Vivir en un piso donde te están barnizando urea o poliuretano es insoportable.

roble barnizado con poliuretano al agua satinado
Roble barnizado con poliuretano al agua.
10. Los tiempos de secado se reducen enormemente con los poliuretanos al agua.
Si la tercera mano de un urea tarda 48h o más y un poliuretano 24h, el barniz al agua tarda entre seis y cuatro horas según la marca. Podremos entrar en nuestro hogar antes, e incluso programarlo para poder dormir en casa, prescindiendo de gastos en hoteles y molestias a amigos y familia.

miércoles, 11 de mayo de 2016

El laminado, una buena opción si te lo hace un profesional.


Reconozco que no soy un fan de estos materiales. La experiencia me indica que sólo son una buena opción si el material es bueno y está correctamente montado. Las instalaciones por aficionados de materiales de baja calidad son una forma de tirar el dinero más que un ahorro. Pisos que se abren por todos sitios, que crujen o que incluso se rompen o comban son cosas que vemos todos los días.

Lo más importante en un laminado es aquello en lo que menos nos fijamos, el tablero de partículas del que está compuesto. Digamos que la unión entre las tablas es tan sólida como el tablero del que están compuestas.
Si el tablero no es compacto la unión es débil, mucho más en los laminados actuales cuya unión es mecánica, en vez de con cola como antaño.
La unión en un sistema click se basa en que la forma del macho que encaja en la anterior tabla posibilita que, una vez que está montada no se puede separar tirando de ambas, pero si el tablero es malo, se rompen sin más.

Sistema click en multicapa (flotante) da Cruz
Detalle de unión tipo click en un multicapa. Los sistemas de unión varían pero siempre se basan en la forma de las tablas, de ahí la importancia de no romperlas en el montaje.


Los laminados con unión click tienen un sistema de montaje muy particular. Se hace por habilidad, sin abusar del taco y el martillo.
Ésta sería la forma correcta de montarlo, pero la más común es poner las tablas frente a las otras y meterlas a base de golpes, lo que a menudo ocasiona que se rompan bastante los encajes de las tablas y que al menor problema de dilatación o humedad se abra el material.

Es por ello que recomiendo comprar materiales de calidad, con tableros compactos y prescindir de las instalaciones poco delicadas del ingente número de personas que se dedican a montar estas cosas sin tener la menor idea de lo que hacen.

Elige tu laminado adecuado.